La due diligence es el proceso de verificación que todo comprador debe hacer antes de pagar por un negocio online. Es la diferencia entre una buena inversión y un desastre financiero.
Aunque compres en una plataforma que verifica los listados, tu propia revisión es imprescindible. Aquí tienes la checklist completa.
Verificación de ingresos
- Acceso directo a la pasarela de pago: Pide acceso de solo lectura a Stripe, PayPal, la plataforma de afiliados o la herramienta donde se registren los cobros. No aceptes solo capturas de pantalla — pueden manipularse.
- Histórico de al menos 12 meses: Un mes bueno no es un negocio rentable. Busca consistencia.
- Separar ingresos brutos y netos: ¿Incluyen reembolsos? ¿Descuentos? ¿Impuestos?
- Verificar la fuente de ingresos: Si es afiliación, comprueba que las cuentas de afiliado son transferibles. Si es publicidad, revisa los contratos con anunciantes.
Verificación de tráfico
- Acceso a Google Analytics (GA4): Comprueba que los datos coinciden con lo declarado. Mira las fuentes de tráfico: orgánico, directo, social, referral, pagado.
- Compara con herramientas externas: Usa Ahrefs, Semrush o SimilarWeb para contrastar el tráfico orgánico estimado.
- Tendencia de tráfico: ¿Crece, está estable o cae? Si cae, ¿por qué? ¿Hubo una penalización de Google, un cambio de algoritmo?
- Concentración de keywords: Si el 80 % del tráfico viene de 2-3 keywords, el negocio es frágil. Una actualización de Google puede hundirlo.
Verificación SEO y backlinks
- Perfil de backlinks: Usa Ahrefs para revisar el perfil de enlaces. Busca señales de spam: muchos enlaces de directorios basura, PBNs, anchor texts exactos manipulativos.
- Domain Rating (DR): Un DR alto con tráfico bajo es sospechoso — pueden ser enlaces comprados sin valor real.
- Penalizaciones: Pregunta directamente al vendedor si el sitio ha tenido alguna acción manual de Google. Revisa en Search Console si te dan acceso.
- Contenido duplicado: Verifica que el contenido es original y no copiado de otras webs.
Verificación técnica
- Stack tecnológico: ¿WordPress, Shopify, código propio? ¿Puedes mantenerlo tú o necesitas un desarrollador?
- Dependencias: ¿Depende de APIs de terceros, plugins premium o servicios que puedan desaparecer?
- Hosting y dominio: ¿Quién es el titular del dominio? ¿Cuándo expira? ¿El hosting es transferible?
- Seguridad: ¿Ha habido hackeos? ¿Está actualizado el software?
Verificación legal
- Propiedad del dominio: Confirma en WHOIS que el vendedor es el titular real.
- Marca registrada: ¿Está registrada? ¿Se incluye en la venta?
- Licencias y contratos: Si usa software con licencia, ¿es transferible? ¿Hay contratos con proveedores o clientes?
- Cumplimiento legal: ¿Tiene política de privacidad, aviso legal, política de cookies (RGPD)?
La entrevista con el vendedor
Habla con el vendedor. Estas preguntas revelan mucho:
- ¿Por qué vendes? (Si la respuesta no es convincente, desconfía)
- ¿Cuánto tiempo dedicas al negocio semanalmente?
- ¿Qué harías tú para crecer el negocio?
- ¿Hay algo que un comprador debería saber y no está en el listado?
- ¿Estás dispuesto a firmar una cláusula de no competencia?
Señales de alarma (red flags)
- El vendedor no quiere dar acceso a Analytics o pasarelas de pago
- Pico reciente de ingresos sin explicación clara
- Tráfico mayoritariamente de pago (desaparece si dejas de invertir)
- Perfil de backlinks tóxico
- Urgencia excesiva por cerrar la venta
- Precios muy por debajo del mercado (si parece demasiado bueno, suele serlo)
La due diligence lleva tiempo, pero te protege de malas inversiones. Si la plataforma donde compras ya ha hecho una verificación (como TOP Marketplace), tu trabajo se reduce, pero nunca se elimina. Tu dinero, tu responsabilidad.
